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La emergencia de la tecnología Edge

Nos encontramos en la era digital, en donde millones de dispositivos generan día a día una enorme cantidad de datos. Esta información que se maneja en red y la gran suma de dispositivos que los gestionan, interconectados entre sí, exigen una nueva forma de llevar la capacidad de proceso justo al punto donde se necesita.

Para absorber tal cantidad de datos, se está contando con la potencia del Cloud, en un nuevo modelo de proceso que exige todas las garantías de estabilidad, escalabilidad y flexibilidad para permitir el acceso en cualquier momento y lugar a los datos

Así, ha surgido la necesidad de llevar la capacidad de proceso al extremo de la red, donde se encuentra un usuario remoto o en movilidad que no necesita ingresar en los sistemas centrales de su compañía, pero sí acceder a la información que necesita en cada momento. Y a todo ello, viene a responder la llamada informática en el borde, o Edge Computing.

Según TrendForce, el mercado en torno a esta modalidad tecnológica mantendrá tasas muy altas de crecimiento (un 30% de media) hasta 2022, confirmando las ventajas de su adopción, en especial, descargar los sistemas Cloud, mejorar la capacidad de proceso y la eficacia de las aplicaciones.

Esto se logra con una tecnología de mínima latencia y Edge Computing, con su propuesta de almacenar los datos en el lugar donde se generan, permite introducir un cifrado, ligero y seguro, que luego acelera las tareas de seguridad, análisis de información en tiempo real y respuesta inmediata ante cualquier incidencia.

En resumen, tecnología que acelera la respuesta, se adapta a los usos actuales y a las enormes cargas de trabajo de la mayor parte de las organizaciones de nuestros días.