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El fin de una “visión romántica” de Internet

Lo acaba de recordar Edward Snowden, en una entrevista en la revista Wired. “Internet, como fue concebida, ya no existe”. El más conocido empleado de la CIA de las últimas décadas, por publicar hace unos ocho años en el Washington Posts documentos clasificados de la Agencia de Inteligencia Americana, sobre programas de vigilancia masiva, ha reaparecido para promocionar su último libro “Permanent Record”.

Snowden sigue siendo un defensor acérrimo de la Primera Enmienda y asegura que “la mejor respuesta hacia la peor persona no es temerla, sino corregirla. No silenciarla, sino desafiarla, hacerla mejor de lo que era antes”. Como el espía más famoso del mundo, que contactó con los medios para revelar filtraciones de alto secreto de la NSA,  Snowden tiene autoridad para hablar de los peligros de la actual Internet y del derecho al olvido, que en muchas ocasiones se vulnera.

Snowden añora aquella internet de hace años que ofrecía al usuario un «botón de reinicio para su vida«, que podía presionarse todos los días, a voluntad. Para tener derecho a fallar y volver a intentarlo que, en su opinión, es lo que enseña al ser humano “quién es y quién quiere llegar a ser«.

Ahora, el usuario está totalmente identificado en la red con la que interactúa y no tiene opción de ser olvidado, o de que sus errores sean borrados. Ese internet individualista, efímero y anónimo, ya no existe. Quizás siempre fue un mito.  Un sueño, tras leer la “Declaración de la Independencia del Ciberespacio”, de John Perry Barlow, o, como el mismo Snowden describe, «la anarquía más agradable y exitosa que he visto«.

Tras sus siete años en la comunidad de inteligencia y su experiencia como fugitivo internacional, y tras condenarse a sí mismo al exilio, Snowden relata en sus libros sus ideales para Internet, una visión opuesta a la de sus jefes en la Agencia, sobre todo tras la experiencia del 11 de septiembre.

Directivos que, en su opinión, han transformado Internet en lo opuesto al campo de juegos que Snowden tenía idealizado, como un mundo anárquico, en el que nadie es observado ni grabado.

El experto analista, que descubrió el sistema de vigilancia masiva que mantenía la agencia de EEUU y la recopilación de metadatos de millones ciudadanos, cree que el Congreso de su país aún puede poner fin a este programa, aunque políticos demócratas y republicanos siguen considerándole un enemigo para el país, e incluso llegan a pedir su pena de muerte.

Él, en cambio, se muestra en Wired como un tipo sencillo, “solo un administrador de sistemas”. Eso sí –concluye-, «el administrador de sistemas es siempre la persona más poderosa de toda la red«.