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Claves para mejorar la UX

En plena era digital los consumidores pueden comparar decenas de servicios en pocos segundos a tan solo unos clicks. A medida que la digitalización ha ido avanzando y la presencia en internet se ha hecho imprescindible – si una organización no tiene presencia en internet no existe – también lo ha hecho la competitividad empresarial. Ya no solo vale con ofrecer el mejor servicio al precio más económico, sino que la experiencia del cliente se ha convertido en un factor de peso en la toma de decisión del usuario.

En este sentido, una herramienta que ayuda a mejorar las experiencias de servicio al cliente es la Inteligencia Artificial. La implementación de esta en los procesos de UX, a través de análisis de textos, voz o incluso sentimientos, se ha convertido en una gran aliada que garantiza una UX más eficiente.

Existen tecnologías de escucha social y analítica emocional que monitorizan el sentimiento de los clientes y ayudan a potenciar la obtención de nuevos. Del mismo modo, los chatbots, que funcionan como asistentes virtuales, atienden en tiempo real y 24/7 las consultas de los clientes de forma automatizada, con el objetivo de mejorar las interacciones con los usuarios.

Todo esto se traduce en la mejora de la UX en general, los tiempos de respuesta se reducen, se refleja más compromiso hacia el cliente y se potencia la retención y fidelidad de estos.

Estas son otras de las palancas estratégicas que incorpora una UX eficaz:

  • Generar contenidos personalizados a los clientes a través de diferentes plataformas (correo, RRSS, mensajes de texto…).
  • Identificar el sentimiento del cliente.
  • Realizar campañas de fidelización que ofrezcan beneficios a los clientes.
  • Implementar la automatización en el marketing en procesos de segmentación y gestión de campañas.
  • Integrar software de voz que controlen el centro de contacto de la organización y gestione el enrutamiento de las llamadas.

Independientemente de que existan diferentes vías para mejorar la UX, esta no es universal, por lo que se aplicará una u otra dependiendo de la situación y del usuario objetivo al que se dirija la estrategia.