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Cómo segmentar proveedores, después de Covid-19

La segmentación de proveedores es más necesaria que nunca, tras la Covid-19. Se trata de un proceso que debe revisarse por ser muy relevante para el negocio. La cadena de suministro ha adquirido un valor mayor estos meses que han subrayado la importancia de analizar el valor de cada proveedor.

Es imposible para una empresa poner la misma dedicación y energía a cada proveedor, por lo que conviene segmentarlos para invertir más recursos donde más falta hace. La idea es agruparlos en categorías, en función de varios factores.

De este modo, es posible comprender mejor cada caso. Algunas empresas hacen un cuadrante, similar al Cuadrante Mágico de Gartner, que divide a los proveedores en cuatro categorías según los riesgos asociados y otros factores. Por ejemplo, los proveedores de productos básicos, menos críticos, figuran en una categoría diferente a los proveedores de tecnologías clave.

El modelo tiene varios beneficios para el usuario. Uno es que permite clasificar la relación con el proveedor, por encima de la consideración de rentabilidad a corto plazo. Además, en lugar de centrarse en el riesgo de suministro, el modelo intenta evaluar la necesidad o dificultad de encontrar un proveedor alternativo.

Las empresas pueden optar por utilizar un modelo diferente, pero es necesario ser metódico en la segmentación, para que las relaciones con los proveedores tengan éxito y sea posible evaluar cada relación.

Por ejemplo,  Deloitte suigere dividir la relación con sus proveedores en tres categorías; estratégico, importante o transaccional. Transaccional, el nivel inferior, es con mucho el tipo de relación más común. En torno al 80% del volumen de compra. Estratégico sería el 20% restante. Sin embargo, aunque representan un porcentaje menor, el 80% del gasto generalmente termina yendo a las categorías importantes y estratégicas. Los proveedores estratégicos, que son difíciles de reemplazar y estratégicamente vitales, pueden ayudar más a avanzar en un modelo de negocio, aunque todas las relaciones son importantes.

Otra forma en que las empresas suelen clasificar a los proveedores es con una relación de riesgo y valor. La disrupción es una realidad y tener la combinación adecuada de proveedores es fundamental para reducir el riesgo.

La Covid ha obligado a la mayoría a valorar todo en función del riesgo, alto, bajo o medio. Si el peligro es alto, suele recomendarse buscar nuevos proveedores. Este análisis aporta valor a los negocios, por lo que la segmentación de proveedores debería ser una prioridad corporativa.

Las empresas pueden elegir entre una variedad de software para respaldar la segmentación de proveedores, desde soluciones ERP a  SCM muy completas que ayudan a recopilar la información necesaria para evaluar .

Ahí están jugando desde soluciones como  NetSuite, ahora propiedad de Oracle,  a Microsoft Dynamics y SAP S4 / HANA. El mercado también incluye personalizaciones y complementos, ya sea de una de esas tres empresas o de jugadores más pequeños.

La pandemia ha puesto a todos en un modo de negocio B2C, ya que se han interrumpido tantas rutas de distribución tradicionales como de comercio minorista. Más que nunca, las empresas necesitan tecnología que les ayude a comprender a los proveedores y navegar por circunstancias cambiantes.

La gestión del rendimiento de los proveedores puede respaldar la información de segmentación continua. Estos sistemas soportarán diferentes niveles de monitoreo de desempeño, con cuadros de mando de proveedores para vigilar todas las relaciones.

Además, se recomienda invertir en aspectos transaccionales, como facturas y pagos, en comunicaciones directas, en análisis de suministro inteligente, gestión de categorías o  segmentos o gestión de contratos digitales, porque no hay productos que incluyan todas las capacidades.

Al final, Los dos principales indicadores son la fiabilidad y la agilidad del suministro, es decir, la  capacidad de responder a una demanda inesperada y evitar riesgos de suministro. Por supuesto, los costes derivados de inventario y modo de pago también deberían revisarse.