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Perfiles profesionales más “on fire” en 2019

Es un hecho que la progresiva irrupción de la tecnología en las empresas y la transformación digital que estamos viviendo está modificando a marchas forzadas el ámbito laboral. Las nuevas generaciones, cada vez más, diseñan su formación en función de las demandas reales de las compañías y de las necesidades del mercado.

No es una ciencia exacta, no existe una fórmula infalible que determine qué carreras alcanzarán un nivel de ocupación del 100%, pero sí una tendencia, una progresión, que parece indicar por dónde van las directrices, por donde discurre la senda.

Si hablamos de índices bajos de desempleo, en el último año, se han situado en el ranking de ocupación profesiones como: expertos en big data, ciberseguridad o robótica. A esta tipología de conocimiento y expertise se la conoce con el apelativo de “perfiles STEM” (Science, Technology, Engineering and Mathematic). Según los últimos estudios acreditados en esta materia, este abanico de perfiles aumentará su demanda un 14% anualmente, hasta 2020.

Estos profesionales no se centrarán en un único sector, sino que desplegarán sus conocimientos y aprendizajes previos en un abanico de empresas de diferente tipología (alimentación, salud u ocio serán algunas de ellas).

Por otro lado, parece que además de estos trabajadores más vinculados a la innovación tecnológica, será necesario seguir contando con un perfil de supervisión de tareas técnicas y de mantenimiento. Es el caso de China, por ejemplo, donde los trabajadores de fábricas han sido en muchos casos sustituidos por máquinas/robots, pero sigue siendo necesario un perfil supervisor de toda esta maquinaria.

Asimismo, además de esta demanda en tecnología e ingeniería se seguirán contratando perfiles expertos en negocio y marketing. Por otra parte, trabajadores vinculados al ámbito sanitario o educativo tendrán que actualizarse, formarse en nuevas tecnologías para poder estar a la altura de los tiempos.

Y si hablamos de habilidades, destrezas profesionales, todo apunta a que lo que buscan ahora mismo y a futuro los empleadores de las compañías son capacidades como: proactividad, visión estratégica, analítica, orientación a resultados, flexibilidad y adaptación al cambio, entre otras. Por supuesto, los idiomas siguen desempeñando un papel relevante, a la hora de sumar puntos en el curriculum, así como la experiencia laboral en un entorno internacional, que es otro elemento altamente valorado.

En definitiva, aquellas empresas que quieran ser competitivas en un mercado cada vez más cualificado tendrán que emplearse a fondo en la atracción y, sobre todo, en la retención del talento. Saber concretar la filosofía de la empresa, facilitar la flexibilidad laboral real y el teletrabajo, demostrar confianza en la plantilla, o transmitir de forma adecuada los valores empresariales son elementos que influyen directamente en la satisfacción del empleado y, por ende, en su compromiso y continuidad con el proyecto.