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Cuatro tendencias a tener en cuenta para mejorar la gestión de los RR.HH

¿Cuál es el futuro del trabajo en las sociedades altamente desarrolladas desde el punto de vista tecnológico? La pregunta, que inquieta tanto a empresas como a trabajadores e instituciones, tiene difícil respuesta. Una de las fuentes a las que podemos acudir para conocer algunos de los caminos por los que discurrirá la evolución del mercado laboral, y qué habilidades, conocimientos y acciones demandará de sus actores, es el estudio publicado por Deloitte acerca de las tendencias de desarrollo del capital humano global.

Los resultados del informe son fruto de la encuesta longitudinal realizada a 10.000 personas en 119 países. Mediante este método de investigación, consistente en recabar información y realizar preguntas a un mismo grupo de sujetos durante un periodo de tiempo amplio y en sucesivas ocasiones, es muy común cuando se quieren realizar estudios de tipo psicológico.

Gracias a él se pueden encontrar patrones que no sería posible hallar al realizarse estudios a corto plazo, ya que extender la investigación en el tiempo permite percibir los cambios que se producen en el colectivo sujeto de estudio y descubrir las posibles relaciones de causa-efecto que hay tras ellos.

El estudio de Deloitte se centra en averiguar qué consideran los profesionales aporta más valor para el desempeño de los quehaceres que han de afrontar en sus puestos de trabajo y, en relación a ello, cuál es su percepción acerca de los mayores desafíos y oportunidades que han de enfrentar en los próximos años.

La última edición del estudio ha visto la luz este año y en ella se apuntan algunas tendencias generales entre las que vamos a destacar las que, a nuestro juicio, son más importantes.

La predisposición a la formación continua

En el marco de una sociedad en la que el ritmo de los cambios que se producen en el ámbito laboral viene pautado por la rápida evolución de las herramientas tecnológicas y la digitalización, no es de extrañar que los profesionales encuestados por Deloitte hayan considerado que destinar tiempo y esfuerzo al aprendizaje es una de las tareas más importantes que habrán de afrontar a lo largo de sus carreras.

La clave para poder adaptarse a los constantes cambios que propone la transformación digital está en convertir la predisposición al aprendizaje en una constante que impulse la mejora del rendimiento y la productividad de los equipos de trabajo en las organizaciones, llevando a estas a conseguir sus objetivos.

La importancia de hacer significativa cada experiencia del empleado

Las organizaciones que pretendan adaptarse con éxito a las nuevas exigencias que impone el mercado en el que operan, realizando para ello cambios oportunos con cierta regularidad, han de tener en cuenta que, en el ámbito del trabajo, las personas siguen ocupando un lugar central.

Desde esta perspectiva podrán percatarse de lo importante que es cuidar cada experiencia e interacción que mantienen con sus empleados, diseñando estrategias adecuadas para que éstos perciban su trabajo como significativo e importante para alcanzar cada nuevo objetivo que se marque la organización.

La interacción y feedback que se ofrece al empleado ha de ser positiva para él, desde el momento en que realiza la primera entrevista de trabajo hasta el momento en que se retira o decide emprender una nueva aventura profesional. La tecnología puede ser una aliada importante para conseguir ese objetivo.

La movilidad y la flexibilidad, claves para garantizar su compromiso y satisfacción

No hay mejor modo de incentivar las ganas de aprender que trasladar a las personas dentro de la organización asignándoles nuevas responsabilidades que les lleven a querer adquirir nuevas habilidades y destrezas. El estancamiento y la inmovilidad se deben evitar, ofreciendo a los empleados la ocasión de desempeñar roles nuevos que les lleven a reinventarse dentro de la organización, y descubrir, al tiempo, qué nuevas capacidades pueden ofrecer para la satisfacción tanto de ésta como de sus objetivos personales.

En este sentido, también se ha de tener en cuenta que, actualmente, los empleados prefieren trabajar en empresas que ofrezcan una mayor flexibilidad y les permitan trabajar en remoto, conciliar la vida laboral con la familiar u organizarse el tiempo de trabajo en función de objetivos.

Aprovechar las ventajas que ofrece la tecnología para mejorar la gestión de los RR.HH.

La Inteligencia Artificial y el Machine Learning ya están ayudando a los departamentos de recursos humanos de las organizaciones a mejorar la gestión de sus equipos de trabajo en todo el mundo. De hecho, muchas emplean ambas tecnologías para afinar sus procesos de selección, valoración del rendimiento y para diseñar nuevas estrategias de gestión del talento.

Los departamentos de recursos humanos que utilizan las tecnologías de la información más avanzadas disponen de una gran cantidad de datos sobre sus equipos de trabajo, base sobre la que sustentan análisis predictivos a partir de cuyas conclusiones ponen en marcha nuevas iniciativas, en vistas a hacer el trabajo a desempeñar más fácil y atractivo para sus equipos de trabajo. Consiguen ser así “inteligentes” al mejorar tanto su satisfacción como su nivel de rendimiento, lo que contribuye a que la organización a alcanzar sus metas y cumpla con sus objetivos.