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Wearables: cómo van cambiando nuestra realidad laboral

Los wearables son todos esos objetos electrónicos que se incorporan en alguna parte de nuestro cuerpo y nos permiten interactuar con otros dispositivos para realizar alguna función concreta. Su conectividad y potencia les permite ser “conscientes” del entorno que les rodea, por lo que pueden convertirse en nuestros nuevos ojos, oídos y cerebro. O casi.

No se trata de una tecnología reciente, ya que los primeros objetos conectados aparecieron a finales de los 70. Sin embargo, su uso se democratizó, con la comercialización de la primera Apple Watch, en 2015. Según IDC, el número de objetos conectados alcanzará los 32.000 millones en 2020.

Gracias al almacenamiento de datos, la tecnología wearable aporta muchos beneficios personalizados, predictivos y preventivos. En Factum, apostamos por la virtualización, como elemento clave de los sistemas de información actuales, y abordamos los retos de computación, conectividad y almacenamiento que se plantean nuestros clientes. Hoy, hablaremos de 3 beneficios concretos de los wearables en el ámbito laboral y cómo contribuyen a la transformación digital de las empresas.

1 – Mejoran el flujo de información entre personas

La primera ventaja de esta tecnología es la captación y el análisis de la información, en tiempo real. Su uso en el trabajo se extiende a varias áreas: recursos humanos, logística, fabricación, marketing, comercial… De hecho, es fácil intuir que los equipos portátiles son de gran ayuda en cuanto a la gestión (y control) del tiempo de trabajo de los empleados. No obstante, los dispositivos conectados pueden ser más que un simple equipo de monitorización.

Frente al incremento de turistas forasteros (más de 24 millones en 2016) en Japón, los servicios de sanidad se enfrentan a un problema espinoso que es la barrera del idioma, a la hora de proporcionar atención sanitaria. Como consecuencia, la empresa Fujitsu ha desarrollado una herramienta de prueba de traducción automática e instantánea para hospitales tokiotas. El equipo portátil, del tamaño de una tarjeta de identificación y manos libres, reconoce inmediatamente las voces de los locutores y cambia automáticamente el idioma, a través de sus micrófonos y altavoces. Su lanzamiento comercial está previsto para 2018 y, sin duda, podría ser extensible a otras áreas, como turismo, servicios públicos….

2- Aceleran la innovación biomédica

Los wearables pueden ayudar a reducir los accidentes laborables y combatir el ausentismo, ambos, factores clave para mejorar la competitividad de una empresa.

El consorcio EIT Health (European Institute of Innovation & Technology) se afana en ofrecer a los ciudadanos de la UE mayores oportunidades de disfrutar de una vida más sana y activa, aprovechando las nuevas tecnologías (big data, machine learning, inteligencia artificial…).

El proyecto piloto We@Work iniciado este año, consiste en desarrollar una “herramienta preventiva” que propone un nuevo enfoque de la salud, en el ámbito laboral.

¿Como lo hace? La plataforma We@Work establece parámetros monitorizados, que informan mediante alertas sobre trastornos musculoesqueléticos derivados del desempeño de la actividad en condiciones incorrectas. Proporciona además al usuario, un servicio personalizado para prevenir el estrés y promover el bienestar en el trabajo.

Se unen así una aplicación móvil y una plataforma en la nube que dan acceso a información clínica actualizada, mediante ropa y relojes inteligentes. De esta forma, se puede anticipar la adopción de las medidas correctoras y preventivas necesarias para evitar lesiones y accidentes laborales.

3- Ayudan a reforzar la ventaja competitiva industrial

Cuando se reduce el tiempo y los costes inherentes a la realización de procesos de fabricación, se mejora ineludiblemente la producción. Queremos destacar el ejemplo del grupo Airbus quien ha desarrollado unas smart glasses con el fin de optimizar el ensamblaje de aviones. Según la empresa, se ha mejorado un 500% el proceso de marcado de los asientos de cabina y reducido el índice de error a cero, dado que las gafas inteligentes muestran toda la información que necesita el operario para marcar el suelo en tiempo real. No se necesita recurrir a ningún manual y dejan libres las manos del operario, por lo que optimiza el proceso de cadena de montaje.