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Claves para sacar todo el partido a las políticas de almacenamiento

Las empresas generan y manejan a diario gran cantidad de datos, cuya importancia estratégica es cada vez mayor. Según el estudio ‘Data Age 2025’ de IDC, el 20 % de la información se considera crítica para la continuación del negocio y el 10% hipercrítica de aquí a 7 años. De tal forma que es esencial llevar a cabo una buena gestión de almacenamiento, tanto para asegurar la continuidad de la actividad como para cumplir con todos los requisitos legales de normas como la LOPD, LSSI o RGPD.

La política de almacenamiento de datos es una parte imprescindible de la administración de la información. Y resulta ser una tarea compleja basada en tres acciones clave:

  • La identificación de los sistemas de almacenamiento de información en la empresa.
  • La elaboración de una estrategia de almacenamiento.
  • La elección de soluciones tecnológicas y su implementación.

Existen varios dispositivos o sistemas de almacenamiento utilizados por la empresa para manejar este valioso activo, aunque no todos ofrecen el mismo nivel de protección de cara al riesgo de fuga. Entre ellos están:

  • El almacenamiento local mediante equipos informáticos como ordenadores de sobremesa, portátiles, móviles y tablets.
  • Los dispositivos externos, tales como los CD/DVD, USB pendrives, discos duros externos. Su portabilidad brinda una buena movilidad, pero incrementa considerablemente el riesgo de extravío.
  • Los servidores de almacenamiento en red mediante sistemas SAN, SAN Serial ARA (SATA) y NAS.
  • Los servidores de almacenamiento en la nube. La descentralización de la información, que ofrece un entorno cloud y el ahorro de recursos que supone han convertido a esta tecnología en un importante aliado (conoce los 5 desafíos a los que se enfrenta el mercado de servicios cloud en este post).

Previo a la definición de una política de almacenamiento es necesario realizar un análisis detallado del entorno operativo e identificar los datos que requieren ser preservados a través de un programa de gestión del ciclo de vida de la información (ILM o Information Lifecycle Management), para clasificar la información en función del valor que aporta al negocio, requisitos de protección, etc.

La política de copias de seguridad o back-up es otro aspecto importante de la gestión de los sistemas de almacenamiento. Por ello, se tendrán que determinar las soluciones tecnológicas elegidas, la frecuencia de copias, el plazo de guardado, la monitorización de las aplicaciones, plazos de recuperación, etc.

Por supuesto, un aspecto esencial para proteger estos datos es la ciberseguridad, que debe adaptarse a cada caso concreto y atendiendo a los sistemas utilizados por los propios usuarios para un control efectivo. Además, hay que asegurar que los datos son copiados íntegramente del original y en unos soportes fiables y en buen estado. Por eso en Factum, con el apoyo de nuestro partner Veritas, proveedor de soluciones de backup y recuperación, te ayudamos a definir la política de almacenamiento idónea para cumplir las expectativas y necesidades de tu empresa en cuanto a capacidad, agilidad, variedad, tipología de soluciones y coste general del proyecto.